Hay una parte de la Fira Gata al Carrer que no siempre se puede comprar. A veces se mira, se toca, se aprende y, sobre todo, se descubre.

Durante los tres días de la XXI Fira Gata al Carrer, diferentes demostraciones y exposiciones permitirán acercarse a algunos trabajos artesanales tradicionales que forman parte de la memoria de Gata.

En el Carrer Signes podremos encontrar una exposición de encordado de sillas, una muestra de un oficio que durante generaciones ha formado parte de la vida cotidiana y que requiere habilidad, paciencia y precisión.

En el mismo entorno también se podrán contemplar cobertores tradicionales de Gata hechos a mano. Estas piezas textiles, realizadas artesanalmente, forman parte de la cultura y de la memoria doméstica del municipio. No son simplemente objetos decorativos: detrás de cada cobertor hay tiempo, trabajo manual y una forma de hacer que ha pasado de generación en generación.

Y la artesanía también estará presente en el trabajo con fibras vegetales. En el Carrer Dr. Gómez Ferrer se podrá conocer la elaboración de cañizos artesanales, mostrando un proceso tradicional basado en materiales naturales y en conocimientos que siguen teniendo su lugar en la Gata actual.

A todo ello se sumarán durante la Fira otras demostraciones de técnicas tradicionales: llata, macramé, calado, bordado, bolillos, aguja veneciana, frivolité y ganchillo, entre otras.

Son trabajos que hablan de paciencia y de manos. De aprender mirando y de aprender haciendo.

Porque la artesanía no es únicamente aquello que encontramos terminado en una tienda. También es el proceso, el conocimiento y las personas que mantienen vivos los oficios.

Y durante tres días, todo eso también estará en la calle.

En Gata, la tradición no se guarda. Se muestra, se comparte y sigue trabajando.